Había una vez...
... una princesita muy triste...
... porque sus padres habían muerto.
Entonces apareció un príncipe viajero...
... montado en un caballo blanco.
Tenía gestos majestuosos y una maravillosa sonrisa.
Con su aroma a rosas, el príncipe la abrazó
y se bebió sus lágrimas.
"Pequeña", dijo, "¿quién aguanta solo esta amargura?"
"Nunca pierdas esa noble fortaleza, ni siquiera cuando crezcas".
"Te lo doy para recordar este día. Nos volveremos a ver".
"Este anillo te guiará hacia mí algún día".
Quizá el anillo que le dio era un anillo de compromiso.
Hasta aquí todo bien, pero a ella le había impresionado tanto él
que juró que algún día ella misma llegaría a ser un príncipe.
Pero, ¿era una buena idea?
SU TRAGEDIA
Sí, ésta es la residencia Kiryuu.
Si buscas a mi hermano, ahora mismo no está.
Si tienes prisa, ¿por qué no pruebas a llamarle al móvil?
Oh, ¿no sabes el número? Bueno, entonces eso no funcionará.
En ese caso, yo se lo puedo decir por ti.
¿De qué se trata...?
Qué chica tan estúpida. Yo no soy como todas vosotras.
Mi hermano y yo somos hermanos. Somos parientes consanguíneos.
¿Hola? Ah, eres tú.
Sí. No, no es eso. Sí.
POR SUPUESTO que no salí con esa chica. Sí.
Mi móvil estaba apagado porque lo estaban arreglando. De verdad.
Claro que no. No lo apagué porque pensé que ibas a llamar.
Tú eres la única, nena.
¡Vaya, es terrible!
Aquí dice que las parejas de grupos B son las peores.
Eso tiene que ser mentira, ¿no?
Nuestro padre es del grupo B, nuestra madre es del grupo B, yo soy del grupo B... somos una familia del grupo B.
- Pero dice que somos incompatibles... - No me interesa.
¿A dónde vas?
A la ducha. ¿Me acompañas?
Era broma.
Solíamos hacer todo juntos.
Comer, dormir, y bañarnos...
Pero ahora, mi hermano no me presta nada de atención.
¿Deben los hermanos crecer así de distanciados?
Un segundo...
¿Touga? ¿Dónde estás? Es tan aburrido porque aquí no hay más que chicas.
Eh, ¿quieres venir ahora?
¿Cómo es que no dices nada?
Ajá, seguro que hay una chica ahí, ¿verdad?
La hay.
Eh, espera... ¿quién eres tú?
¿No te han dicho el número nuevo? Pobrecilla.
Quizás te han dejado plantada.
Touga, ¿por qué no viniste conmigo ayer?
Esperé todo el día hasta la mañana siguiente.
Toda la comida que te hice se echó a perder...
No, no importa. ¿Me odias?
Di algo.
Eh, por favor. Déjame oír tu voz.
¿Eres tonta o qué? Te ha dejado plantada.
Las personas del grupo B hacen las peores parejas.
¿De qué grupo eres tú?
Del B.
Esa predicción funciona.
Señorita Nanami, ¿de qué grupo sanguíneo es Touga?
¿Señorita Nanami?
¿Qué intentas predecir exactamente?
Mi hermano mayor es mío. No dejaré que nadie se lo lleve.
A nadie...
¿Qué tal esta noche? Cenar o algo así...
No tienes vergüenza, ¿verdad? De ninguna manera haré eso.
Es de mala educación no invitar a una chica a cenar.
Eso es un proverbio italiano, ¿verdad?
Señor Presidente, ¿eres de familia latina?
¿Lo parezco?
No lo pareces...
¡Es todo por tu culpa!
¿Qué?
¡Por tu culpa mi hermano empezó a ser frío conmigo!
¿¡De qué estás hablando!?
¡No te hagas la tonta!
¿Hacerme la tonta con QUÉ?
¡Deja de seducir a mi hermano!
¡Eh, un segundo, Nanami!
¡Cuidado, señorita Utena!
Hacer bromas en el hueco de la escalera es una mala idea.
¿Quién eres tú?